La aerolínea, con sede en Nueva York, indicó que la suspensión de ambas conexiones entrará en vigor a partir del próximo 8 de julio, sin embargo no mencionó cuántos vuelos se manejaban diariamente entre estas ciudades.
“Estamos realizando ajustes estratégicos en nuestro itinerario, incluyendo la suspensión de servicios en un pequeño número de rutas con bajo desempeño y la reasignación de aeronaves para respaldar el crecimiento en rutas con una demanda más sólida por parte de los clientes”, indicó la aerolínea.
La decisión responde a una estrategia de la compañía para optimizar sus operaciones y fortalecer la rentabilidad de su red, en un contexto marcado por limitaciones de flota y elevados costos operativos en determinados aeropuertos. Pero aclaró que continuarán ofreciendo servicio tanto a Santo Domingo como a Punta Cana a través del aeropuerto JFK de Nueva York.
Los clientes afectados tendrán la opción de seleccionar vuelos alternativos de JetBlue, donde estén disponibles, o recibir un reembolso completo a su forma de pago original”, informó la aerolínea.
En un comunicado interno, divulgado por diversos medios estadounidenses, la empresa sostuvo que varias de las rutas canceladas no alcanzaron los resultados proyectados.
“Gran parte de estos cambios están ligados a Newark, donde varias rutas sencillamente no han rendido como necesitamos”, explicaron desde JetBlue.



























