NUEVA YORK— María Eugenia Leonardo, presidenta de la fundación “Camino Hacia la Luz”, se ha consolidado como una destacada líder humanitaria, cuya vida refleja un firme compromiso con el servicio, la fe y la resiliencia.
Nacida en San Francisco de Macorís, República Dominicana, inició su formación académica en la Escuela Bomba de Cenoví y posteriormente culminó sus estudios secundarios en el Liceo Ercilia Pepín. A los 18 años emigró a los Estados Unidos, donde formó su familia y crió a sus hijas, quienes han sido su principal inspiración.
En el año 2017 enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida: la pérdida de su hija Yamilex. Lejos de rendirse ante el dolor, decidió transformar esa experiencia en una misión de amor y servicio, dando origen a la fundación “Camino Hacia la Luz”, organización sin fines de lucro que hoy preside.
A través de esta entidad, María Eugenia desarrolla una labor social enfocada en apoyar a sectores vulnerables. Su trabajo incluye programas dirigidos a adolescentes y jóvenes que enfrentan desafíos emocionales como la ansiedad y la depresión, brindándoles herramientas para su desarrollo personal.
Asimismo, la fundación extiende su ayuda a niños y adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad, proporcionando recursos básicos y acompañamiento emocional, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida.
Bajo el lema “No podemos cambiar el mundo, pero si cada uno toma una esquina, podemos hacer la diferencia”, Leonardo promueve un modelo de transformación social basado en la acción individual y colectiva.
Su historia representa un testimonio de esperanza, demostrando que incluso en medio del dolor más profundo es posible construir un legado de amor, solidaridad y bienestar para quienes más lo necesitan.


























