Santo Domingo, R.D. – Fue aprobado en primera lectura el proyecto de ley que busca designar con el nombre de Dr. Mario Mignolio Pujols Colón el Palacio de Justicia del Distrito Judicial de la provincia San José de Ocoa.
La iniciativa fue presentada por el legislador Aneudy Ortiz, quien destacó la trayectoria y los aportes del destacado profesional, resaltando su legado en el ámbito jurídico y su compromiso con el desarrollo institucional de la provincia.
De acuerdo con lo establecido en el proyecto, esta designación tiene como objetivo honrar la memoria y contribuciones del Dr. Pujols Colón, reconociendo su impacto en el fortalecimiento del sistema de justicia y su ejemplo para las futuras generaciones.
La pieza legislativa deberá agotar los procedimientos correspondientes en el Congreso Nacional antes de su aprobación definitiva.
Quien fue Mignolio Pujols
Don Mignolio Pujols fue presidente de nuestro honorable Colegio Dominicano de Notarios y Consejero Permanente de la UINL. En ambas funciones se caracterizó por sus ansias de servir, siempre buscando el bien común. Los fedatarios dominicanos quedamos marcados por una deuda de gratitud eterna frente a ese egregio hombre de las ciencias jurídicas y del quehacer ciudadano.
El nombre de don Mignolio Pujols se convirtió en una figura paradigmática. Supo volar sobre la lucha de intereses que tanto acogota a los hombres y mujeres del Derecho y que es tan común y necesaria en los menesteres de pedir justicia.
Eso se debió a que actúo como un abogado que nunca olvidó su alta investidura de Notario. Recordemos que el abogado se parcializa con los intereses de su representado y se convierte en parte del conflicto judicial, mientras que el Notario siempre debe conservar su imparcialidad e independencia en cada una de sus actuaciones, para revestir el acto que instrumenta con el manto de la fidelidad plena a las voluntades de los contratantes, a la seguridad jurídica y al ordenamiento legal. Por eso resolvía los diferendos de sus clientes con el tacto de un Notario ejemplar. Su autoridad moral fue incuestionable.
En San José de Ocoa, su tierra natal, como en todo el país, don Mignolio Pujols vivió como viven los buenos y limpios de corazón: entregado a los valores éticos y morales, y a la lucha sin estridencias para que su patria alcance el fortalecimiento institucional que permitirá una mejor justicia para todos los dominicanos. Ese era su anhelado sueño. Así sea.


























