Fanny Santana
Hoy San José de Ocoa vuelve a respirar humo. Una extensa nube que sale del vertedero se desplaza por kilómetros y cubre nuestro entorno, recordándonos que el problema de la contaminación del vertedero sigue sin una solución definitiva.
Esto no es solamente un mal olor ni una imagen desagradable.
La quema de residuos puede liberar partículas y sustancias contaminantes que afectan la calidad del aire y pueden irritar los ojos y las vías respiratorias, provocar tos y agravar problemas respiratorios.
Y el daño alcanza mucho más allá de nosotros:
Afecta a los animales y la fauna.
Afecta a nuestras plantas y cultivos.
Contribuye al deterioro de nuestro ambiente.
Y expone especialmente a niños, envejecientes y personas vulnerables.
Ocoa es una tierra de montañas, ríos, campos y una extraordinaria biodiversidad. No podemos permitir que el humo se convierta en parte del paisaje cotidiano de nuestra provincia.
Hago un llamado a las autoridades municipales y ambientales para que vuelvan a poner este problema sobre la mesa, vigilen de manera permanente el vertedero, investiguen el origen de estos episodios de humo y retomen con seriedad la búsqueda de una solución definitiva.
No debemos esperar a que la situación empeore para actuar.
Ocoa necesita aire limpio.
Ocoa necesita protección ambiental.
Ocoa necesita una solución para su vertedero.
El humo que hoy cubre nuestros kilómetros de tierra también nos está diciendo que hay un problema que no podemos seguir ignorando.
Es tiempo de retomar la solución.
Es tiempo de actuar.
San José de Ocoa

























