En los últimos días, la provincia de San José de Ocoa ha estado en el ojo del huracán, ocupando titulares de medios nacionales e internacionales tras el decomiso de una gran cantidad de marihuana en una zona montañosa vinculada al operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD). Sin embargo, es necesario hacer una precisión geográfica y de justicia para una provincia que vive del trabajo honrado de su gente: los terrenos intervenidos pertenecen al territorio de la provincia de Azua, no a San José de Ocoa.
Llegar al lugar del decomiso, en las proximidades del sector La Cueva, en la comunidad de El Pinar, implica recorrer durante horas caminos pedregosos, senderos estrechos y zonas de difícil acceso, atravesando parajes como El Cercado, Arroyo Hondo, La Sabana y La Cueva. Se trata de un territorio remoto donde la civilización parece diluirse entre montañas y barrancos.
La utilización de la ruta de El Pinar para acceder a esa apartada zona no convierte a esta comunidad ocoeña en el origen de los cultivos ilícitos. Por el contrario, El Pinar es reconocido en todo el país por ser una de las zonas más productivas de vegetales y por el esfuerzo de hombres y mujeres que cada día trabajan la tierra para llevar alimentos a los mercados dominicanos.
Las autoridades tienen el deber de hacer las aclaraciones correspondientes. No se puede permitir que, por falta de precisión, se construya la falsa percepción de que San José de Ocoa es la cuna de la marihuana. Ocoa es tierra de agricultores, de productores y de gente trabajadora que ha levantado su economía sobre la base del esfuerzo y la honestidad.
Hasta el momento, pocas voces han salido a defender el honor de los ocoeños y de la comunidad de El Pinar. Hoy más que nunca es necesario levantar la voz para reivindicar el nombre de una provincia que nada tiene que ver con la producción de drogas.
Queremos limpiar nuestro nombre y dejar algo claro: Ocoa produce agricultura, no drogas. La marihuana decomisada es de Azua, no de Ocoa


























