Por: Aneudys Pimentel Méndez.
Los reality shows de República Dominicana están dejando un mensaje bastante evidente: por visibilidad en redes sociales, hay personas dispuestas a hacer casi cualquier cosa. Desde enviar grandes cantidades de dinero a desconocidos o incluso a figuras con mayor poder adquisitivo solo para escuchar su nombre durante unos segundos en una tv, hasta levantarse de madrugada de la comodidad de sus camas y trasladarse largas distancias con tal de aparecer frente a una cámara.
En una de las dinámicas de estos programas, vimos a decenas de personas salir de sus casas para llevar dinero y productos a los participantes. ¡Está bien! Sin embargo, resulta inevitable pensar que muchas de esas mismas personas, quizás en su día a día, pasan al lado de alguien que realmente lo necesita sin siquiera mirarlo. O que ven publicaciones de personas enfermas solicitando ayuda y no aportan ni lo más mínimo.
Y sí, siempre habrá quien diga: “cada quien hace lo que quiera con su dinero”, y tienen razón. Pero también es válido cuestionar esa conducta y señalar lo contradictoria que puede ser. Más aún cuando recientemente se conoció el caso de dos hermanos que llegaron a los golpes porque uno se negó a aportar dinero para la salud de su propia madre alegando no tener nada… y poco después apareció realizando una contribución considerable en un “super chat” de uno de estos programas.
¡Al final, queda claro que para muchos vale más un segundo de fama que un gesto real de humanidad!.



























