SAN JOSÈ DE OCOA- La comunidad educativa de la Escuela Inicial y Primaria Arroyo Palma alza su voz una vez más para exigir una intervención inmediata de las autoridades, ante la prolongada paralización de las obras de reconstrucción del pabellón escolar y la existencia de una edificación inconclusa destinada a comedor, situación que pone en riesgo la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo.
El centro arrastra desde hace años una historia de luchas, reclamos y evaluaciones técnicas para corregir severas grietas estructurales provocadas por el peso del hormigón del plato del antiguo pabellón. Tras múltiples visitas de ingenieros y diagnósticos con criterios encontrados, en marzo del año escolar 2023-2024 se informó a la comunidad que la estructura sería demolida y que en un plazo aproximado de tres meses se construiría un nuevo pabellón, garantizando que para el inicio del año escolar 2024-2025 los estudiantes contarían con instalaciones seguras y adecuadas.
Sin embargo, estas promesas no se han materializado. A la fecha, en pleno año escolar 2025-2026, las obras continúan completamente paralizadas desde antes del inicio del período lectivo, sin que se observe avance alguno.
A esta crítica situación se suma la existencia de un comedor escolar cuya construcción lleva casi 15 años inconclusa. La edificación presenta hoyos y áreas abiertas que representan un grave peligro, ya que cualquier niño o adulto podría caer y sufrir un accidente lamentable.
Docentes, padres, madres y representantes advierten que las precarias condiciones afectan el proceso educativo, la matrícula y la estabilidad del centro, al punto de temerse que la escuela pueda desaparecer si las familias, cansadas de tantas vicisitudes, deciden retirar a sus hijos. “Una escuela sin niños deja de ser una escuela y pasa a ser solo un local”, expresaron.
La comunidad educativa hace un llamado urgente al Ministerio de Educación de la República Dominicana y a las autoridades correspondientes para que retomen de inmediato los trabajos, concluyan las obras pendientes y garanticen un ambiente seguro, digno y adecuado para el desarrollo de la enseñanza.
Finalmente, reiteran que la educación no puede seguir siendo postergada y que cada día de retraso representa una violación al derecho fundamental de los niños y niñas de Arroyo Palma a recibir una educación de calidad en condiciones humanas y seguras.

























