La opositora venezolana María Corina Machado se convirtió este viernes en la ganadora del premio Nobel de la Paz 2025.
De acuerdo al Comité Noruego del Nobel, Machado fue honrada con el galardón «por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia».
Con el paso de los años, Machado (58) se transformó en la principal voz de resistencia del régimen chavista líderado por Nicolás Maduro que gobierna Venezuela desde hace décadas.
En los últimos meses de 2024, pesaba sobre ella una orden de captura en su contra y, desde hace años, era vista como la «bestia negra» del oficialismo, como la opositora que incluso en los momentos de mayor fortaleza del chavismo se mostraba inquebrantable en sus cuestionamientos al mismísmo Hugo Chávez y a su sistema de gobierno.
En respuesta, las autoridades le fueron aplicando crecientes restricciones: le prohibieron salir del país, la despojaron de su cargo de diputada en la Asamblea Nacional y la inhabilitaron para ocupar cargos públicos, medidas que justificaban por sus supuestos vínculos con el «imperialismo» estadounidense.
A pesar de estas medidas, Machado siguió haciendo política hasta terminar consolidándose como la líder indiscutible de la oposición venezolana.
Entre 2023 y 2024, recorrió de punta a punta Venezuela dos veces pese a que le cerraron vías, le cancelaron vuelos y le echaron sangre de animal en el carro.
En el recorrido por calles atestadas de gente, decenas de personas le regalaban rosarios que ella guarda, con nombre, lugar y fecha, y se cuelga del cuello. En los mítines más grandes se le llegan a ver hasta diez rosarios sobre su pecho.
«Con cada uno puedo recordar por qué hago lo que hago y cuántas oraciones nos animan a seguir luchando», dijo la líder opositora, después de las elecciones del 28 de julio de 2024, en las que Nicolás Maduro fue declarado ganador, pese a las denuncias de fraude de la oposición y a que el Consejo Nacional Electoral nunca mostró los resultados electorales pormenorizados que gran parte de la comunidad internacional pidieron para legitimar su supuesto triunfo.
Machado logró revivir la esperanza enterrada de millones que quieren un cambio de gobierno. Lo hizo antes de las elecciones, pese al escepticismo de muchos en la ruta electoral, y lo hizo después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) probara las sospechas de que Maduro sería declarado vencedor.
Menos de una hora después de aquel informe del CNE, el ente electoral afín al gobierno, Machado salió a renovar los ánimos con el anuncio de que su candidato, Edmundo González Urrutia, había ganado las elecciones. Y tenía las pruebas para demostrarlo.
Machado, quien empezó su carrera política en organizaciones de observación electoral, esta vez se engranó a una vieja estructura de la oposición que tiene un sofisticado conocimiento del sistema automatizado de votación, lo que que les permitió hacer un conteo de los votos paralelo al del CNE con las actas oficiales que resguardaron sus testigos.
Con esto, la oposición puso en evidencia el llamado «fraude de Maduro» y consiguió que países como Estados Unidos declararan a González como ganador dadas las «pruebas abrumadoras» presentadas.
Fuente: BBC.Com

























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