Toda acción obtiene una reacción, es ley de causa y efecto, física elemental o sencilla lógica campesina.
En un mundo perfecto la Reforma Fiscal sometida por el equipo económico del presidente Luis Abinader debió ser objeto de estudio y consulta con los asesores financieros del Congreso Nacional siendo abiertos con los representantes de los partidos de oposición, sindicatos de trabajadores, empresariados y Juntas de Vecinos.
La sometida es de imposible aplicación dado el alcance que tenia al tren productivo y de consumo del país y creo que los proponentes estaban claros de la imposibilidad de aprobación, pero no contaban con el Si si de los congresistas.
Le dijeron si al presidente al introducirla y Si al retirarla.
¿Por qué?
¿Pleitesía para con el presidente?, ¿búsqueda de concentrar en una sola persona? o ¿el me lavo las manos como Pilato en busca de la candidatura presidencial interna?
Luis Abinader terminada pasada las elecciones anuncio la Reforma Fiscal, un pleno sí que no se midió en revisar, sugerir, sopesar, criticar o llamar a la negociación social para lograr la REFORMA FISCAL que se REQUIERE.
Aprobada, el presidente Abinader entendió el mensaje de sus congresistas y la naturaleza de su partido y procedió aun teniendo todos los poderes, procedió a retirar la propuesta de Reforma Fiscal cuyo objetivo base era generar un debate desde el congreso que nunca llego para producir las reformas posibles y alcanzar los recursos económicos de sostener el tren gubernamental.
Los congresistas no entendieron la necesidad de ellos contradecir su presidente, no se dieron la oportunidad de debatir y proponer la estructura de recaudación que permitiera no castigar la producción, pero si generar la mayor producción y de paso impulsar mayor capacidad de compra; todo lo contrario, yo interpreto el Si si de los congresistas como una acción de dañar al presidente en funciones, es como un dulce caramelo de traición.
Desde 2012 estamos advertidos por el Banco Mundial}, “Tienen que generar mayores recursos y evitar prestamos porque para ese momento Republica Dominicana pagaba más de 48 % del Producto Interno Bruto en deudas; sumando lo expresado por el ex presidente Danilo Medina a finales del 2019: “de conservar la estructura fiscal tal cual esta, ningún gobierno podrá hacer nada en los próximos años”, pronosticando subliminalmente un colapso de las finanzas públicas.
Retirada la propuesta de Reforma Fiscal bajaron los bonos de Republica Dominicana en los mercados internacionales; la presión sobre el dólar aumento y la capacidad en diversos servicios han disminuido. La fluidez para promover productos y servicios se ha reflejado en precios que nos han sacado de competencia al tiempo de generar alzas en el coste de la vida para el consumidor final.
Ahora vemos como obras importantes de infraestructura estan detenidas y las que se mantienen son sostenidas por inversión de sus contratistas y respaldados por prestamos a largo plazo con el Estado como acreedor garante; creo que el problema en todo lo que se reclama se resume en la incapacidad de generar una Reforma Fiscal posible y esto tenia que producirse en el Congreso.
Expusieron al presidente a escuchar todas las barbaridades y desplantes del mundo, los estrategas electorales (que son más mercadólogos que políticos) aconsejaron a dejar el presidente solo, con un si si permanente que aparentara obediencia, siendo al final ese si si; un jedase usted solo.

























