Por: Francisco Casado
SAN JOSÉ DE OCOA. — Ni las lomas, ni los senderos empinados, ni los caminos difíciles lograron frenar la misión solidaria que este año llevó la magia de la Navidad hasta la zona alta de El Pinar, donde decenas de niños y niñas vivieron una jornada cargada de alegría, esperanza y sonrisas.
Santa Claus dejó su trineo atrás y siguió adelante hasta alcanzar las comunidades más apartadas, cumpliendo su propósito de regalar momentos inolvidables, juguetes y mensajes de amor a cientos de pequeños que esperaban con ilusión la llegada de la Navidad.
A pesar de lo complicado del trayecto, la misión fue cumplida. Los niños recibieron sus obsequios, compartieron abrazos, risas y vivieron una experiencia que quedará grabada en sus corazones.
La actividad fue organizada por Ocoeños Empoderados, encabezados por su presidenta Betty Pimentel, junto al respaldo de destacadas empresarias, emprendedores y líderes comunitarios, entre ellos: Hilda Guerrero Cabrera, Marta Díaz, Belkis Minyetty, la regidora Hansy Acosta, Rey Pinarero, la Dra. Jacqueline Altagracia Castillo, Johanny Castillo, Nieves Báez, Josefina Tejeda, Kiara Melo, Nancy Lavigne, Miguelina Santana, el comunicador Manuel Báez, y el primer Santa Ocoeño, Víctor Ciprian.
De igual manera, se reconoció el apoyo de Jornada Ocoeña, encabezada por su presidente Luis Emilio Báez Pujols; el historiador Luis González Fabra y su esposa Quisqueya Burgos; el párroco Domingo Legua, fundador del Banco de Alimentos de la República Dominicana; el Viceministro de la Juventud, Esmerlyn Díaz; y los munícipes de la comunidad de Mancebo, liderados por las familias Martínez y Díaz, quienes se unieron con entusiasmo, golosinas y juguetes para celebrar el nacimiento del Niño Jesús.
Entre risas, abrazos y miradas llenas de ilusión, quedó demostrado que ningún lugar está lejos cuando se trata de compartir de manera sana y humana. En lo profundo del monte solo se escuchaba el susurro del viento, anunciando que la Navidad había llegado.
La Navidad, festividad cristiana que conmemora el nacimiento de Jesucristo, también se ha consolidado como una celebración cultural que promueve valores de amor, paz, unidad y solidaridad, reforzando el compromiso de los ocoeños de servir, compartir y trabajar por el bienestar de su gente.
























