La ley se creó para protegernos, no para castigarnos; las leyes constitucionales solo procuran cuidar la convivencia y la protección de los derechos y deberes sin embargo la ley no contempla meterse en la siquis el SER de la gente
Bolsa entre líneas de carne que separan de la roja sustancia que sostiene la validez de la vida. Un cordón evita ahogarse mientras la voluntad de salir 7 o 9 lunas después involucra la alegría de saberse resultado del amor o la indomable mala energía de ser fruto de la fuerza.
Somos el resultado de una secuente línea de emociones transmitidas por quienes nos vuelven culpables inocentes que interrumpimos planes de los que no tenemos idea; él no es el protagonista de un guion que nos acompleja y nos somete a las expectativas que a nuestros chicos y chicas encierran en una habitación llamada cuarteles presos de juegos que brindan el único espacio de libertad que pueden tener.
Cada vez se les hace más fácil comunicarse por los medios tecnológicos que por el caliente trato afable del contacto humano.
Ahora, 7 mil años partiendo del calendario cristiano y miles de millones de años considerando la evolución tenemos una amiga que se adueña de la voluntad de cada uno, atentando contra si mismo incluso.
Lo que es una tristeza profunda producto de la ausencia del amor propio y la búsqueda de complacer a todo mundo excepto a si mismo es carta a la plancha para los trabajadores de la conducta humana produzcan más de lo que esta proyectado.
Pastillas, electrochoques e internamientos van siguiendo una línea en la que se humilla al ser humano que solo requiere asumir (ni siquiera comprender) que no depende de la opinión o aceptación de alguien más para resolver sus propios conflictos.
Esa fobia de Ser, hace que hagamos más allá de lo que nos requiere la voluntad. La vestimenta no refleja lo que busca o quiere, la vestimenta en un alto por ciento es lo que forza el grupo y la conducta regularmente está delimitada por cómo me ven o me gustaría que me vean.
La búsqueda de aprobación que se endurece con ir tras caminos de otros no de los suyos propio, es permanente búsqueda de control sobre los demás que de forma innecesaria nos vuelte intenso; esa espera de cómo actuar.
Los seres humanos nacidos libres, nomadas en un principio y esclavos de si mismo a partir de la aparición de los modos de producción solían escapar de las fieras de su medio y alimentarse de lo que había sin medir como se veía o como lo veían. A nadie hay que decirle como vivir, sin embargo, es tendencia criticar a nuestros chicos (desde niños) desde como ser hasta como ser olvidando que la mayor influencia viene con el ejemplo.
Existir solamente tiene el efecto natural de arruinar el alma si obviamos el SER y nos preocupamos por hace lo que los demás esperan de nosotros.
Los círculos de amor que procuran decirnos como ser y que hacer; nunca se oye “te sugiero, valora, intenta…” siempre es un “has, tienes que, te estas equivocando…”, sin querer coloca una presión que produce tristeza y ansiedad que nuestros chicos y chicas en muchos momentos son incapaces de controlar.
No se pierden valores cuando permitimos que nuestros chicos y chicas se identifiquen con sus aspiraciones y deseos; el problema inicia cuando los no bloquean sus gustos naturales e innecesarios partiendo de la comprensión de las leyes establecidas para convivir mejor y que no fueron creadas por los errores de quienes inician sus vidas si no de generaciones de adultos equivocados e imperfectos entre los que me incluyo.
Lo que yo crea solo me importa a mí, pero si las personas que amo decidieran contradecir todo lo que les digo les diría que si se sostienen en lo que sienten les apoyo y estoy para apoyarles sin importar que.
























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