Por: Marcionilo Castillo.
William Mejía desde un «Campito»‘, hacia la versatilidad Cultural de la República Dominicana.
El 9 de febrero pasado falleció el prolifero profesor y escritor William Darío Mejía Castillo a la edad de 75 años, nacido en el paraje «Cañada Grande del Naranjal de San José de Ocoa», el 10 de octubre de 1950, quien logró constituirse, gracias a su capacidad, destreza, esfuerzo y trabajo, en una figura destacada de la cultura y las letras desde su ciudad natal, Azua, el Sur, el Distrito Nacional y otras partes del país y hasta en países extranjeros.
Educador, escritor, locutor, político, gestor cultural, trabajador comunitario, cuentista, ensayista, novelista, dramaturgo (poeta y actor), director de Teatro.Ganador de varios premios, entre ellos Premio Nacional de Literatura de la Universidad Central del Este, año 2000, con su novela «Una Rosa en el Quinto Infierno»; ( considerado como premio al mejor guión Cinematográfico, en el primer concurso Nacional de cine, que sirvió como contenido de gran parte de la película, «biodegradable» (2013). Premio Nacional de Cuentos 1981, con su obra «Reflexiones» y el Taladro del Tiempo. William a ganado además premios como Dramaturgo, Narrativa y Poesía.
Además ganador de premios cómo El Taladro del Tiempo 1981; otras de sus obras «Naufragio», Las Espuelas del Ministro y muchas más.
En su honor y por su fructífera obra en la educación y la cultura Ocoeña y al país, desde hace más de 20 años el Liceo Angel Emilio Casado de Sabana Larga, designó la Semana Cultural que celebra cada año con el nombre de «Semana Cultural William Mejía»; así como en el 2913, el Club Ocantec, develizo una «Estatua» en el Parque Central de Ocoa y decenas de reconocimientos por sus aportes a la cultura y literatura del país.
Su gran labor como docente la desempeñó en el Liceo José Núñez de Cáceres donde se inició en el año 1971, hasta el año 1983, donde además desempeñó una gran labor cultural desde el fomento de los Círculos de Lectura y la formación de Clubes y grupos culturales, juveniles y estudiantiles, que inició, con con la formación del Club Avance Ocoeño (1973), formado por un grupo de jóvenes y que William asumió y continuó con la formación del Club Nuevo Sendero ( 1974 ); ya existía el Club Compenetración y el Club Ocoa de carácter Social, pero William continuó su labor de promotor cultural con la formación de grupos culturales y de estudios, ya entre 1975-1981, existían en toda la geografía Ocoeña más de 40 clubes y grupos, artísticos, folklóricos, deportivos, de poesía y teatro, además de ser un precursor de la Escuela de Bellas Artes de Ocoa, en la decada de 1980s.
En ese sentido William es considerado como uno de los más importantes gestores de talentos en el ámbito de las actuaciones de las artes, el teatro, la literatura(con sus Talleres literarios y la formación de grupos teatrales) y todo el quehacer cultural, iniciados en las décadas de 1970s y 8Os, con el impulso y la formación de Clubes y movimientos culturales y deportivos con los Clubes Avance Ocoeño y Nuevo Sendero inició todo y a partir de ahí se produjo una «revolución cultural»,que se expandió a todos los rincones del municipio urbano y rural, incluyendo la organización de carnavales y la formación de Comparsas. Entre los Clubes formados en la época, podemos recordar:
Club Avance Pinalero, Club Nueva Esperanza de Parra, Club Revelación Campesina del Naranjal, Club Antonio Diverge del Memiso, Club Progreso Juvenil y Guayubin Olivo de Sabana Larga, clubes en Nizao, Arroyo Cañas, Rancho Arriba, La ciénaga del Naranjal, El Naranjal, Los Corozos, La Horma, Los Ranchitos, Arroyo Palma, Eugenio María de Hostos, El Limón, Los Martínez, Cañada del Horno, Rincón del Pino, La Caoba, La Fortuna. Además con la bujía inspiradora del Padre Luis Quinn, Alberto y Pascual Estrella y educadores y gestores culturales se formaron los grupos culturales, artísticos y sociales; Acción Cultural, Estrellas para un Mundo Mejor, agrupación literaria Voz Pérdida, Círculo literario Pablo Neruda, Nueva Luz, etcétera.
En la parte urbana se formaron los Clubes Víctor Jara, Andrés Pimentel, Juan del Carmen Martínez, Salomé Ureña, Amanecer Ocoeño, entre otros, tales como grupos estudiantiles y de Lectura en el Liceo. Esta época, ha sido considerada como la «época más floreciente de la Cultura Ocoeña».
William también fue
dirigente de La ADP, dirigente Político en los inicios del PLD hasta 1983; así como de La ASD, que fundó y dirigió José Rafael Abinader, que más tarde su hijo, el hoy presidente Luis Abinader, lo prestó en el 2015, para cambiarlo y formar al PRM, que lo llevó a la presidencia en el 2020 y 2024, a la fecha.
Ya para 1979 con la existencia de más de 40 clubes y acompañados de otros jóvenes promovió la formación del «Bloque Cultural Ocoeño» y la apertura de un programa radial cultural, que se transmitía diariamente por «Radio Ocoa», denominado «Ámbito Cultural», que funcionó entre 1980 y 1983, bajo la dirección de William y la colaboración y producción de Marcionilo Castillo, Franklin Mejía, entre otros.
En 1983, se traslada y radica en la ciudad de Azua y desde allí continúa con su ardua labor literaria y cultural, formando en 1984 a la Colectividad Artística y Cultural «Teatro Sur», con Sedes en Azua y San José de Ocoa, y desde aquí a Santo Domingo, expandiendo su práctica y conocimientos a la impartición de Talleres, concursos, festivales, presentaciones teatrales por varias provincias y ciudades del país; como lo es el caso de «El gran Caducado del Sur»,que buscaba resaltar, rescatar y promover a nuestra raza nativa aborigen o Taina. Entre las obras montadas y llevadas a escenas, en salas de teatros, Cines, de todo el Sur y la capital, entre las cuales están: Proceso a un hombre Loco, Cosas de Tierra adentro (de su autoría), Pirámides 179…
Reconocido y galardonado en múltiples escenarios por su versatilidad, autenticidad, dedicación, compromiso y veracidad en su narrativa, desempeñándose por varios años en la enseñanza a través de de la escuela Nacional de Arte Dramático, en impartición de talleres literarios y dramáticos y escénicos; «su estilo narrativo se distingue, por sus diálogos ágiles, la claridad conque expone y expresa sus ideas y la estructura argumental bien concisa; sus obras se inspiran la mayoría, en vivencias, identidad, recuerdos, historias y el ambiente campestre y la realidad que le tocó vivir.
Falleció el 9 de febrero del 2026. William fue un hombre comprometido con el arte, las letras, la historia y la identidad cultural de Ocoa, el Sur y el País, y con las mejores causas e intereses de su pueblo; de ideas progresistas y revolucionarias. También desempeñó funciones en el estado a través del Ministerio de Cultura como director del Talleres Literarios, llevados a través de el a casi todo el territorio nacional.
Loor a su memoria por siempre, por su legado y fructífera obra desarrollada durante su vida, hombre humilde y sencillo, nacido en las entrañas de las montañas Ocoeñas. Marcionilo Castillo uno de sus tantos alumnos, entiende que como un legado y reconocimiento a su memoria, dejar en manos de las presentes y futuras generaciones, este humilde aporte, es un compromiso, que le permita conocer, promover y preservar y que tengamos la misión de no dejar perecer sus obras y buenas acciones.(marzo, 2026, a un mes de su desaparición física).


























