Con muestras de afecto, abrazos y lágrimas, fue recibido el magistrado José Manuel Arias Martínez por los empleados de la Segunda Sala de la Ejecución de la Pena de esta provincia.
“Bienvenido, sabíamos que volvería, lo extrañamos. Gracias, Señor, por escucharnos”, fueron algunas de las expresiones que se escucharon al momento en que Arias Martínez abrió la puerta de su despacho.
Visiblemente emocionado, el magistrado agradeció a cada uno de los empleados por las muestras de apoyo y solidaridad brindadas durante todo el proceso.























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