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La elección del senador, dos veces equivocado

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"Todos los hombres pueden caer en un error; pero sólo los necios perseveran en él"
Marco Tulio Cicerón

Por: Harris Castillo

En el año 2009, previo a las elecciones de medio término celebradas en el país, asumimos una postura que creíamos correcta, y aun creemos que lo era, "defender la candidatura de Pedro Alegría a la reelección como senador de nuestra provincia".

Para ello formamos una organización, junto a ilustres Ocoeños de la diáspora, que llevó a cabo una intensa labor proselitista en New Jersey, New York, Pensilvania y Massachusetts. Esa organización de apoyo a Pedro, también envió un contingente de activistas electorales a distintas comunidades de la provincia y material propagandístico a favor de la causa.
La obra que había desarrollado Alegría en el senado, lo hacían merecedor de continuar representándonos, sumándole su obra social aunque no se elige representante legislativo para ello.
A Carlos Castillo lo enfrentamos con toda la artillería, la más poderosa, la convicción. Argumentábamos su falta de historial partidario en nuestro pueblo, la legitimidad de sus aspiraciones y hasta fuimos irreverentes ante un apellido que nos une, pues el suyo como el mío, proceden del mismo tronco banilejo, una muestra de que cuando de la patria se trata, la sangre es liviana.
Otro argumento utilizado por nosotros, era su procedencia a lo interno del PLD. Siendo nosotros Danilistas. le veíamos como una imposición de Leonel y eso nos olía más a azufre que Bush a Chávez, irracional argumento, pero argumento al fin.
Uno de los argumentos más sólidos y acorde con nuestra prédica de construir para el futuro, era el hecho de la necesidad de potenciar a Pedro, como un líder nacional que diera voz a un pueblo que nadie escucha en las altas esferas. En ese tenor, en el año 2010 escribimos en nuestro blog "miocoa.blogspot.com", lo siguiente:
"En un futuro, Pedro puede ser un Secretario de Estado de importancia, un vicepresidente con Miguel Vargas y si Dios le da salud y él mantiene la imagen que hasta ahora, hasta presidente. Si, un Ocoeño presidente".
Convencidos de nuestras posiciones, pronosticamos una victoria contundente de Pedro Alegría y nos equivocamos.
Nos equivocamos porque perdió y nos equivocamos porque fue un error sacar a Pedro del senado. El líder que hubiésemos tenido en Pedro, siendo el único senador opositor al PLD en el senado, el único dirigente del PRD en esa instancia, reverenciado por sus correligionarios a nivel nacional, codiciado y respetado por la alta cúpula de todos los partidos, un fuerte contendor a la nominación presidencial de su partido o un buen acompañante vicepresidencial, lo convertimos en un asalariado del presidente, relegado a un plano de poca importancia en su propio partido.
Pedro no lo merecía y Ocoa necesitaba esa voz en lo más alto del poder político nacional. Nos equivocamos en el pronóstico y junto a nosotros se equivocó la mitad de la población que votó por Pedro Alegría en ese proceso del 2010.
La gestión de Carlos Castillo fue un verdadero tapón de boca para quienes augurábamos su derrota en base a los argumentos antes expuestos. Seis años que revolucionaron la provincia, que la proyectaron a niveles impensados en ese corto lapso de tiempo. Seis años de una prosperidad vertiginosa, de un desarrollo que nos hubiese tomado cincuenta años con la visión de hasta entonces.
Nuestro eje principal, la agricultura, alzó el vuelo. Somos la provincia con más metros cuadrados de producción bajo ambiente controlado, creando cientos de empleos de calidad. Empezamos a empacar nuestra producción agregando valor a nuestros rubros y más empleos.
Comenzamos a dar pasos firmes en pos de nuestro desarrollo, proyectado otra de nuestras potencialidades, los recursos naturales. Hoy la provincia está en el mapa ecológico mundial y la inversión privada cuenta con mecanismos de asesoría, estudios realizados, delimitaciones temáticas, inventarios y sobre todo una visión extraordinaria de futuro, que garantizan su participación con riesgos atenuados.
Nuestros jóvenes no profesionales ya no solo tienen posibilidad de empleo en los colmados cuando salen de la provincia y nuestras mujeres ya no están obligadas a ser sirvientas en las casas de los pudientes, gracias a la capacitación a la que tienen acceso en la escuela vocacional gestionada por Carlos Castillo.
A Ocoa solo le falta una vía que comunique con San Cristóbal vía Rio Abajo, El Cacao, Cambita, para pasar de ser una provincia arrinconada de una sola vía de acceso, a estar entre las mejores comunicadas del país. Carreteras con altos estándares de construcción ya tenemos en la gestión de Carlos Castillo.
A Ocoa le falta un aeropuerto que ya propuso Robinson Báez muchos años atrás, en el valle de Rancho Arriba, para darle más dinamismo a nuestra producción y crear más empleos. Capacidad instalada ya tenemos en la gestión de Carlos Castillo.
A Ocoa le falta un acueducto moderno y que garantice el servicio. Ojala Pedro pueda retomar su injustificadamente bombardeado CoraOcoa.
Nos equivocamos en el 2010 y el experimento salió bien, pues en Ocoa se deberá hablar de un antes y un después de Carlos Castillo. Nos volvimos a equivocar ahora en el 2016 y junto a nosotros la mitad de la población que no votó por Pedro Alegría, ojala que salga bien, Pedro tiene las condiciones, mas allá de las que indujeron su elección, para no detener el desarrollo material de nuestra gente.
Carlos Castillo, igual que Pedro en el 2010, no merecía salir del senado por su extraordinaria gestión en beneficio de nuestra provincia y por sus invaluables aportes legislativos a favor del país, y Ocoa lo necesitaba en esa posición junto al partido de gobierno.
Carlos le inyectó oxigeno a nuestro futuro. Ojala Pedro pueda seguir su ejemplo y darle continuidad a esa visión. Es responsabilidad de todo buen hijo del Maniel, arrimar su hombro para que así acontezca.
Admito haberme equivocado. Dos veces en este tema. Espero seguirlo haciendo, si es para bien.

La elección del senador, dos veces equivocado,En el año 2009, previo a las elecciones de medio término celebradas en el país, asumimos una postura que creíamos correcta, y aun creemos que lo era, 'defender la candidatura de Pedro Alegría a la reelección como senador de nuestra provincia'. Para ello formamos una organización, junto a ilustres Ocoeños de la diáspora, que llevó a cabo una intensa labor proselitista en New Jersey, New York, Pensilvania y Massachusetts. Esa organización de apoyo a Pedro, también envió un contingente de activistas electorales a distintas comunidades de la provincia y material propagandístico a favor de la causa. La obra que había desarrollado Alegría en el senado, lo hacían merecedor de continuar representándonos, sumándole su obra social aunque no se elige representante legislativo para ello. A Carlos Castillo lo enfrentamos con toda la artillería, la más poderosa, la convicción. Argumentábamos su falta de historial partidario en nuestro pueblo, la legitimidad de sus aspiraciones y hasta fuimos irreverentes ante un apellido que nos une, pues el suyo como el mío, proceden del mismo tronco banilejo, una muestra de que cuando de la patria se trata, la sangre es liviana. Otro argumento utilizado por nosotros, era su procedencia a lo interno del PLD. Siendo nosotros Danilistas. le veíamos como una imposición de Leonel y eso nos olía más a azufre que Bush a Chávez, irracional argumento, pero argumento al fin. Uno de los argumentos más sólidos y acorde con nuestra prédica de construir para el futuro, era el hecho de la necesidad de potenciar a Pedro, como un líder nacional que diera voz a un pueblo que nadie escucha en las altas esferas. En ese tenor, en el año 2010 escribimos en nuestro blog 'miocoa.blogspot.com', lo siguiente: 'En un futuro, Pedro puede ser un Secretario de Estado de importancia, un vicepresidente con Miguel Vargas y si Dios le da salud y él mantiene la imagen que hasta ahora, hasta presidente. Si, un Ocoeño presidente'. Convencidos de nuestras posiciones, pronosticamos una victoria contundente de Pedro Alegría y nos equivocamos. Nos equivocamos porque perdió y nos equivocamos porque fue un error sacar a Pedro del senado. El líder que hubiésemos tenido en Pedro, siendo el único senador opositor al PLD en el senado, el único dirigente del PRD en esa instancia, reverenciado por sus correligionarios a nivel nacional, codiciado y respetado por la alta cúpula de todos los partidos, un fuerte contendor a la nominación presidencial de su partido o un buen acompañante vicepresidencial, lo convertimos en un asalariado del presidente, relegado a un plano de poca importancia en su propio partido. Pedro no lo merecía y Ocoa necesitaba esa voz en lo más alto del poder político nacional. Nos equivocamos en el pronóstico y junto a nosotros se equivocó la mitad de la población que votó por Pedro Alegría en ese proceso del 2010. La gestión de Carlos Castillo fue un verdadero tapón de boca para quienes augurábamos su derrota en base a los argumentos antes expuestos. Seis años que revolucionaron la provincia, que la proyectaron a niveles impensados en ese corto lapso de tiempo. Seis años de una prosperidad vertiginosa, de un desarrollo que nos hubiese tomado cincuenta años con la visión de hasta entonces. Nuestro eje principal, la agricultura, alzó el vuelo. Somos la provincia con más metros cuadrados de producción bajo ambiente controlado, creando cientos de empleos de calidad. Empezamos a empacar nuestra producción agregando valor a nuestros rubros y más empleos. Comenzamos a dar pasos firmes en pos de nuestro desarrollo, proyectado otra de nuestras potencialidades, los recursos naturales. Hoy la provincia está en el mapa ecológico mundial y la inversión privada cuenta con mecanismos de asesoría, estudios realizados, delimitaciones temáticas, inventarios y sobre todo una visión extraordinaria de futuro, que garantizan su participación con riesgos atenuados. Nuestros jóvenes no profesionales ya no solo tienen posibilidad de empleo en los colmados cuando salen de la provincia y nuestras mujeres ya no están obligadas a ser sirvientas en las casas de los pudientes, gracias a la capacitación a la que tienen acceso en la escuela vocacional gestionada por Carlos Castillo. A Ocoa solo le falta una vía que comunique con San Cristóbal vía Rio Abajo, El Cacao, Cambita, para pasar de ser una provincia arrinconada de una sola vía de acceso, a estar entre las mejores comunicadas del país. Carreteras con altos estándares de construcción ya tenemos en la gestión de Carlos Castillo. A Ocoa le falta un aeropuerto que ya propuso Robinson Báez muchos años atrás, en el valle de Rancho Arriba, para darle más dinamismo a nuestra producción y crear más empleos. Capacidad instalada ya tenemos en la gestión de Carlos Castillo. A Ocoa le falta un acueducto moderno y que garantice el servicio. Ojala Pedro pueda retomar su injustificadamente bombardeado CoraOcoa. Nos equivocamos en el 2010 y el experimento salió bien, pues en Ocoa se deberá hablar de un antes y un después de Carlos Castillo. Nos volvimos a equivocar ahora en el 2016 y junto a nosotros la mitad de la población que no votó por Pedro Alegría, ojala que salga bien, Pedro tiene las condiciones, mas allá de las que indujeron su elección, para no detener el desarrollo material de nuestra gente. Carlos Castillo, igual que Pedro en el 2010, no merecía salir del senado por su extraordinaria gestión en beneficio de nuestra provincia y por sus invaluables aportes legislativos a favor del país, y Ocoa lo necesitaba en esa posición junto al partido de gobierno.

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