Artículos

Campañas sucias

Jorge-Feliz-Pacheco

Jorge Feliz Pacheco

"Difama, que algo queda".
Joseph Goebbels
Fue una de las emblematicas frases del ministro encargado de la maquinaria propagandística de Hitler. Esta frase se ha convertido en el eje rector de las primeras semanas de la campaña electoral de la República Dominicana.

En nuestro país, dada la pobreza cultural de una población endémicamente desprotegida, alimentada por los rumores, la demagogia y el populismo, la campaña sucia trata de encontrar terreno fértil. Podriamos decir, que nos encontramos en un ambiente de populismo como narra el historiador y ensayista, Enrique Krauze (México,1947), en su obra El poder y el delirio: "El populismo alimenta la engañosa ilusión de un futuro mejor que posterga siempre, enmascara los desastres, reprime el examen objetivo de sus actos, doblega la crítica, adormece, corrompe, y degrada el espíritu público". Además, diariamente vemos en los medios de comunicación abundantes ataques predecibles y un número miserable de promesas inclinadas a no resolver los problemas que enfrenta nuestro país.
Por esto y otras razones más, comparto los 11 principios de la propaganda de Goebbels, para tratar de entender por qué nuestro proceso político se ha encaminado en la ruta de la denigración y la calumnia:
1. Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3. Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".
4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización: "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".
6. Principio de orquestación: "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas". De aquí procede la célebre frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".
7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas nunca han de contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados "globos sondas".
9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, con la ayuda de medios de comunicación afines.
10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer a mucha gente que se piensa "como todo el mundo", creando la impresión de unanimidad.
(Principios de propaganda nazi por Joseph Goebbels)
Las campañas sucias son mecanismos de lucha política que vienen de larga data, a pesar de lo dañino y lo arcaico de estas, algunos candidatos y sus equipos insisten en emular las enseñanzas de Goebbels, confiados en que el desprestigio es una herramienta efectiva en las campañas. El problema fundamental de la guerra de descalificaciones, es que aleja a los electores de las urnas, y abre las puertas al clientelismo, a la apatía y a la abstención.
En la actualidad y desde nuestro punto de vista, el mejor en definir la realidad de las campañas sucias, ha sido el catedrático domimicano Leonte Brea, en su libro; "El Politico" Radiografía Intima.
Todo arte de la guerra está basado sobre el engaño al enemigo. Sin ser exhaustivos, presentamos algunas de sus formas más representativas:
- La construcción de enemigos peligrosos a partir de pequeñas verdades, pseudoconcreción, con la finalidad de desplazar la hostilidad o errores de un grupo hacia ciertas personas o grupos específicos, considerados en lo adelante como los culpables de todas las desgracias.
- La utilización de encuestas como constructoras de realidades. Como son consideradas científicas por gran parte de la población, pueden utilizarse para crear falsas realidades sobre las preferencias electorales y para desvirtuar las que ofrece datos contrarios al interés de un grupo político determinado.
- La exhibición o divulgación del lado espectacular de los acontecimientos en detrimento de los aspectos esenciales.
- La difusión de rumores con miras a crear falsas realidades, producir angustia en grupos específicos, lograr el descrédito de determinados personajes políticos y a levantar la moral y la cohesión del grupo que los crea y difunde.
- Las acciones de divertimento para distraer la atención del enemigo de los objetivos y de las operaciones fundamentales.
- La filtración de informaciones falsas o con pequeños elementos de verdad a través de diferentes medios de comunicación.
- La utilización de personas con credibilidad científica o social para la difusión de informaciones falsa con ciertos elementos de verdad.
- La distribución de documentos falsos.
- La repetición en cadena, sobre todo en las redes sociales, de informaciones falsas para que sean creídas como verdaderas.
- La racionalizaciones encubridoras.
- Montajes de voz y de imágenes.
- La selección de imágenes para la publicación de fotos en los medios de comunicación, con la finalidad de destacar determinados aspectos y opacar otros.
(Capítulo 10, El Conocimiento de la Realidad, Pág.336)
En fin, ya sea con partidos tradicionales, nuevas fuerzas políticas o candidatos independientes, lo importante es que los ciudadanos mantengan su confianza en los procesos electorales como el recurso genuino para construir mayorías. Una democracia sólida necesita partidos sólidos y modernos. Más y mejor democracia para todos, es sin duda, el paradigma que debemos defender.
Con las campañas sucias creamos el ambiente perfecto para que reine el caos, el desorden y la muerte de las ideas valiosas que aportan al desarrollo de nuestra nación. Sin embargo, aún estamos a tiempo para controlar este fenómeno. Los jóvenes dominicanos estamos llamados a preservar nuestros líderes y a nuestros partidos, de manera que logremos recibir de ellos las lecciones y enseñanzas que nos servirán para dirigir el país que queremos heredarle a nuestros hijos, haciendo las transformaciones innovadoras que socialmente se nos demanden. Por tanto, una mejor alineación de los partidos políticos con las exigencias actuales de la ciudadanía y las nuevas herramientas de participación forman parte del conjunto de desafíos que enfrenta hoy, y seguirá enfrentando la democracia en el futuro.
"Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que causan divisiones y dificultades, y van en contra de los que a ustedes se les ha enseñado. Apártense de ellos". (Romanos 16:17)
No se trata de ganar elecciones se trata de ganarse el corazón de la gente. #JFP


@JFelizPacheco

Fue una de las emblematicas frases del ministro encargado de la maquinaria propagandística de Hitler. Esta frase se ha convertido en el eje rector de las primeras semanas de la campaña electoral de la República Dominicana.

disponiblebajoocoaenred

cOnecta con nuestras redes

ocoaenred facebookocoaenred twitter
ocoaenred youtubeocoaenred rss

Main Menu