RÁPIDAS

Artículos

El 911 existe desde hace bastante tiempo

9-1-1

Contradicciones sistemáticas

Por Nóbel Mejía.- San José de Ocoa

Cabe destacar que el sistema de emergencias 911 es nuevo solo para aquellos miles de dominicanos que viven absortos en la burbuja del tiempo traidor. Desde mis años de mozalbete, conozco que el referido sistema ha sido soportado por la principal compañía de telefonía residencial del país, desde los días de Codetel. Para referencia, solo basta con echar una mirada a las primeras páginas de las antiguas guías telefónicas.

En teoría, el servicio ha funcionado en las grandes urbes, sobre todo en Santo Domingo y Santiago. Sencillamente, una central de la telefónica toma las llamadas y hace las conexiones con los organismos de seguridad y emergencias. Lo nuevo ahora es que pasa a ser una política de estado, no un mero tecnicismo o agregado del servicio telefónico.

No recuerdo que la telefónica haya hecho reporte alguno sobre la funcionalidad del sistema 911, entiéndase resultados traducidos en prevención y socorro ante emergencias. Además, nunca se hizo una campaña agresiva para motivar su uso.

Como asunto de estado, el 911 entrará en funcionalidad en los próximos días. Sin ánimo de ser ave de mal agüero, abrigo el temor de que la entrada de esta iniciativa nos encuentre sin un sistema de salud y hospitalario preparado para atender los casos. Peor aún, sin policías, bomberos, paramédicos y personal pertinente preparado para responder de manera rápida y con calidad. Sin ambulancias bien equipadas colocadas en las principales arterias citadinas y carreteras. Aunque cabe destacar que se hizo el anuncio de unidades vehiculares especializadas.

Nadie nos ha explicado hasta donde será el alcance del sistema. En países desarrollados, como Estados Unidos, el 911 es utilizado en la prevención de suicidios, abuso infantil, entre otros.

Cuando se discutía el 4% del PIB, siempre sostuve que debía acompañarse de una transformación curricular que reorientara la forma de ver la educación, la alta especialización de la clase magisterial y la "culturización" del estudiantado, tal como se hace en otros países hispano parlantes. Ahora en materia de 911, esperábamos una redefinición del sistema de salud, sobre todo abocándose a la prevención. Indiscutiblemente, nuestros sistemas de emergencias son muy precarios. Parece una contradicción, el sistema 911 es una política de estado pero las instituciones interventoras no parece sean parte de esta política. Me aterra el hecho de pensar que en principio se manejó la idea de cobrar las llamadas al 911.

Mi preocupación no es que el sistema no funcione en el sentido de responder las llamadas y hacer las conexiones. El kit del asunto está en la rapidez y calidad de respuesta y resultados finales. Por ejemplo, de nada serviría llegar rápido hasta un herido para que los resultados finales no sean los más adecuados. En la actualidad, cuantas cosas ocurren a dos cuadros de la policía y esta nananina. Así podemos ir analizando muchos aspectos.

Algo positivo y de buena señal es que su implementación inicial será en Santo Domingo, luego se irá extendiendo. Eso lo hace más manejable y da lugar a inversiones que traduzcan en buenos resultados finales.

Cabe destacar que el sistema de emergencias 911 es nuevo solo para aquellos miles de dominicanos que viven absortos en la burbuja del tiempo traidor. Desde mis años de mozalbete, conozco que el referido sistema ha sido soportado por la principal compañía de telefonía residencial del país, desde los días de Codetel. Para referencia, solo basta con echar una mirada a las primeras páginas de las antiguas guías telefónicas.